5 consejos para encontrar al diseñador perfecto (Lado B)

0
52

Anteriormente abordamos el tema de encontrar el trabajo perfecto para cada quien. Hoy pasamos del otro lado del escritorio, del lado del entrevistador, del despacho, agencia o empresa que busca llenar una vacante con el candidato perfecto. Y es que muchas veces damos por hecho que quien busca sabe exactamente lo que está haciendo, pero la verdad hay muchos factores dignos de tomar en cuenta cuando queremos reducir al máximo para catapultar la posibilidad acertar con el diseñador perfecto. A continuación 5 consejos para tomar en cuenta:

Notas relacionadas:
5 consejos para encontrar el trabajo perfecto (Lado A)
México: la ciudad que florece una vez más
Diseñadores estereotipados

ladob

1. Dedicar tiempo a elaborar el perfil adecuado

Cuando se desocupa una plaza de trabajo, lo más fácil es solicitar al departamento de recursos humanos que nos envíe currícula de candidatos idóneos para el puesto. Para ello, debemos elaborar un perfil del puesto. Lamentablemente, la entrega de trabajos del diseñador que se va, la correcta administración de los proyectos que seguramente cargarán la mano al departamento y la presión de no retrasarse con las entregas provoca que no dediquemos el tiempo suficiente para elaborar un perfil adecuado del candidato.

Es comparable con tener que cocinar un pastel, ir al súper a comprar suministros a toda prisa sin hacer la lista previendo lo que tenemos. Llegamos al súper y nos llevamos lo que creemos que necesitamos, pero al llegar a casa nos damos cuenta que compramos harina, cuando había suficiente en la despensa, pero nos faltó el azúcar que alguien se acabó ayer y no nos avisó. A final de cuentas, si tenemos que trabajar con lo que tenemos, nos resultará sumamente difícil encontrar al candidato perfecto. La planeación es indispensable.

2. Atraer el talento de primera mano. Tú sabes dónde mejor que nadie

En la misma tesitura de dejar la labor de búsqueda a recursos humanos, nos olvidamos que, siendo diseñadores, convivimos con ellos todos los días a través de las redes sociales principalmente. Para RH encontrar a un buen candidato implica una búsqueda genérica a través de los canales que usualmente utiliza, pero quizá nosotros, con un simple post en Facebook o Twitter, podemos atraer el talento de forma mucho más precisa y directo al blanco. Quizá recibiremos menos candidatos, pero de mayor calidad y con pocos recursos.

Es mucho más factible encontrar al candidato perfecto a partir de nuestro primer círculo de conocidos, mismos que puedes filtrar al departamento correspondiente para seguir el proceso.

3. Contrata becarios o recién egresados. Busca crear escuela

Nada más reconfortante que buscar el talento de una forma segura. Muchos ven el contratar becarios como una pérdida de tiempo, creen que contratarán alguien que prepare el café y saque las copias, pero realmente son una fuente de talento pura: gente joven que tiene ganas de aprender y comenzar su vida profesional. No requieren de una gran inversión económica, la cual se balancea con el tiempo que deberemos dedicarles para capacitarlos en tareas que para nosotros pueden resultar demasiado sencillas, pero por otro lado, podemos moldearlos con nuestra filosofía y estilo de trabajo, sin la presión de saber que será difícil dejarlos ir en caso de no funcionar. Lo mismo pasa con los recién egresados, la mayoría de las veces son mucho más capaces de hacer tareas de cierta complejidad, pero los ponemos solo a recortar fotos. Tratemos de encontrar sus verdaderos talentos y explotarlos con las ganas que tienen de comenzar a abrirse paso en esta profesión.

La labor de enseñar siempre es mucho más noble y gratificante, porque da resultados más allá de un buen cheque o un aumento de sueldo.

4. No todo se trata del dinero, busca lucir atractivo

Hay una gran diferencia entre tener que buscar candidatos a que ellos vengan a ti, aún cuando no estés buscando en ese momento. En tiempos de crisis —que son casi siempre— nos vemos limitados con la oferta económica que podemos dar. Pasa lo mismo que muchas veces condenamos en los clientes, que nos ven como un gasto y no como una inversión. Si volteamos la tortilla y comenzamos a ver al talento afuera como una forma no solo de suplir una vacante, sino de potenciar el negocio, estaremos dispuestos a hacer una inversión mayor.

Ofrecer prestaciones de ley en lugar de buscar contratarlos por honorarios puede ser un gran imán para atraer currícula de calidad constantemente. Si eres un despacho chico y te da miedo todo el proceso de seguro social y demás prestaciones, puedes recurrir a empresas de outsourcing para cubrir esta parte. Hay agencias de talento humano especializados en diseño gráfico y áreas creativas que entienden perfectamente el mercado de diseño y pueden asesorarte correctamente y buscan tratarlos con seguros, prestaciones y contratos adecuados, que no pongan a ninguna de las dos partes en desventajas.

5. El diseñador perfecto no existe, pero sí puedes crearlo

Hay elementos que simplemente no combinan. Podemos tener la mira en el diseñador más talentoso con el deseo que se quede eternamente con nosotros. Si es tan talentoso, lo más seguro es que una vez que haya tomado experiencia, busque moverse para encontrar nuevos retos o su propio camino. Debemos ser realistas y pensar que nadie es para siempre, el diseñador perfecto es aquel que puede aportar en un momento específico dentro de tu empresa. Hoy es perfecto, quizá mañana no tanto.

Lo que sí puedes generar es la combinación perfecta para un puesto determinado. Un perfil de alguien que te ayude no solo en el momento, sino para clarificar un puesto que quizá en un futuro sea ocupado por alguien con características diferentes para otro momento de tu empresa. Determina bien su perfil, pero también procura cubrir todos los frentes: investígalo, llama a sus referencias, hazle pruebas psicométricas. Hay empresas que también pueden proporcionar el servicio de scouting y contratación de personal especializado en diseño.

Encontrar al diseñador perfecto es tan difícil como para un diseñador encontrar su trabajo perfecto, pero buscando en el lugar preciso y con las herramientas adecuadas es posible.