Arquitectura en el Estado de Bienestar

0
242

Hacia 1951, Josep Lluís Sert, presidente de los congresos CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna), junto con sus colegas trató una serie de temas que fueron llamados bajo el nombre de El corazón de la ciudad. Allí se refirieron a los ámbitos públicos como espacios de libertad de pensamiento, es decir, espacios de encuentro colectivo donde por medio de la palabra se intercambian opiniones. En síntesis, el corazón de la ciudad trata de los problemas urbanísticos y del espacio público como punto de reunión de las expresiones culturales en una sociedad.

Notas relacionadas:
9 grandes obras de arquitectura en Latinoamérica
5 edificios para revisitar el surgimiento de la Arquitectura moderna
Con o sin Marketing Sustentable, un mundo insostenible

01 (2)

Un corazón reúne, filtra, limpia y distribuye la sangre a donde debe ir para el correcto funcionamiento de cada parte de nuestro cuerpo; pero también siente, expresa, anima e intensifica emociones. Un corazón en la ciudad se conoce porque reúne personas, sintetiza actividades y distribuye el movimiento reunido anteriormente hacia diferentes lugares para su eficiente funcionamiento; también es la expresión de la gente que vive en cada ciudad y de las decisiones tomadas por sus gobernantes.

02 (2)

La masacre y pérdida total de diversas ciudades europeas así como la destrucción masiva de viviendas como consecuencia de la Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial lleva a repensar la idea de hogar. A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, se observan distintas formas de encarar el planeamiento de las ciudades en un mismo tiempo. Por un lado, las sociedades capitalistas tienden a someterse a condiciones azarosas (mano invisible) que terminan dando resultados inesperados en la sociedad. Por otro lado, sociedades socialistas ejercen un fuerte control y planificación por parte del estado. Así, por ejemplo, en la Unión Soviética se ejecutan planes habitacionales diseñados a partir de las ideas de Le Corbusier, donde el estado era el que ofrecía una vivienda industrializada con estructuras pre-armadas, como partes de un automóvil.

También cabe nombrar el caso del urbanismo holandés, pionero en esta problemática Holanda, un país desbastado por la guerra, geográficamente rodeado por agua y con escaso espacio, busca un máximo aprovechamiento de la superficie. También utilizan elementos racionalistas con aventanamientos sistematizados y horizontales. El uso de la bicicleta y las vías acuáticas como forma de transporte masivo y sustentable los destaca como ciudad.

03 (2)

Hacia 1926, Le Corbusier se presenta en un concurso internacional para construir el Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra, la sede de la Liga de las Naciones. Allí se intentaba discutir problemas como foro para evitar un nuevo conflicto, que obviamente no fue posible evitar. Le Corbusier y su socio Pierre Jeanneret presentan su proyecto vanguardista y racionalista. Luego de un largo proceso se lo declara fuera de regla, entre otras cosas, por presentarlo en lápiz y no cumplir las exigencias, inclinándose el jurado por una arquitectura académica y poco moderna. Como consecuencia, esto lo lleva a Le Corbusier a impulsar de forma independiente congresos de arquitectura moderna en los Alpes suizos.

En gran parte del mundo se ve una arquitectura que mira a Europa, dando como resultado una vastísima producción racionalista desperdigada por distintos países. En este sentido, en Argentina, por ejemplo, Victoria Ocampo se constituye como una importante embajadora y logra invitar a Argentina, entre otras personalidades, a Le Corbusier. Como resultado de esta visita, las ideas de Le Corbusier se verán planteadas posteriormente en Catalinas Norte, la city bancaria al estilo La Défense pero en Buenos Aires.

04 (2)

Hacia estas épocas, cuando el Estado toma el papel de promotor de viviendas sociales, éste se transforma en una suerte de interlocutor de los arquitectos en el desarrollo de viviendas de interés social. Retomando el caso de Argentina, durante los gobiernos de Perón, se desarrollan los planes quinquenales y hay preocupación por el hábitat con prototipos de sociedades del Garden City. Por ejemplo, Ciudad Evita y Ciudad Jardín en el Palomar son intentos primarios de hacer ciudad, sin sustentabilidad económica, social ni ambiental. Se buscan situaciones espaciales atractivas con un entramado complejo para lograr una identidad. Así, se rompe con la ortogonalidad y se intenta generar un regreso bucólico pero sólo terminan siendo ciudades dormitorio, funcionando como satélites de las ciudades principales. En este sentido, la proximidad a la estación de tren se vuelve sumamente apreciada.

05 (1)

En este tipo de construcciones termina importando el nivel de pertenencia de sus habitantes y la falta de consideración de los vacíos en el diseño. En este sentido, se toman decisiones tales como destacar mediante diversos colores las fachadas de los distintos edificios, como forma de crear una señalética para combatir la anomia masiva. Pero también se configuran nuevas especialidades vanguardistas que, al no haberse puesto en práctica anteriormente, terminan en una degradación del espacio público. Por ejemplo, se intentan caracterizar barrios con un espacio verde de gran dimensión y de mucha inversión a posteriori. Así, el gran problema radica en superar los enormes vacíos de espacio verde imposibles de mantener sin una fuerte inversión permanente. En consecuencia, se ven obras que exceden gobiernos, con quiebres institucionales y políticas erráticas sometidas a un capitalismo rudimentario.