Comprar una casa no es una decisión que pueda tomarse a la ligera. Se trata de una gran inversión que de no ser llevada por el mejor camino, puede convertirse en un verdadero gasto que puede representar pérdidas enorme para cualquier persona.
En este sentido, lo cierto es que no sólo se trata de tomar en cuenta aspectos como la ubicación, el precio, la edad del inmueble o las condiciones de la propiedad.
A todo esto se debe sumar de manera necesaria los aspectos legales, elemento que si bien la mayoría de los compradores tiene en el radar, pocas veces se explorara de manera adecuada al iniciar el proceso de compra.

Aspectos que no deben descuidarse

La primera recomendación en este sentido sería acercarse a una empresa especializada en el ramo, que cuente con las credenciales y la experiencia de asesoramiento necesarias para orientar en la toma de decisiones.
Con base en esto, resulta interesante retomar los consejos entregados por José Luis Yu, RE/MAX Yu y Asociados,  Estado de México, quien indica que el primer paso al respecto es “identificar al propietario del inmueble, y asegurarnos de que el sea quien tiene la voluntad de vender o transmitir los derechos sobre el inmueble”.
En este sentido, el vocero de RE/MAX afirma que es necesario revisar la escritura pública “documento legal que determina la legitimidad sobre la propiedad, y para ello debemos asegurarnos que cuente con ella y que esta a su vez este inscrita en el registro público de la propiedad de la localidad, para ello debemos contar con los datos registrales de la misma y si existiera alguna duda poder acércanos al registro público para validar la legitimidad del inmueble y su propietario”, puntualizó José Luis.

Este documento es indispensable para llevar a cabo cualquier proceso de compra, razón por la cual es prioritario “que sea solicitado por un notario el certificado de existencia e inexistencia de gravámenes (mejor conocido como CLG) y su debido aviso preventivo, lo cual ayudará al fedatario público a tener certeza jurídica sobre el inmueble y de los actos jurídicos que se celebraran”, tal como indica el representante de REM/MAX.
Por último, José Luis Yu, indica que es importante recordar que “el registro público de la propiedad su función es la de registrar los actos jurídicos que se celebren sobre los inmuebles y para dar legalidad y legitimidad de los mismos debe estar firmado por un fedatario público, los cuales pueden ser Notaria Pública, Correduría o Juez”.