¿Feliz 2017?

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Con esta columna arrancamos 2017, un año donde los buenos deseos parecen insuficientes ante la perspectiva que tenemos, especialmente quienes vivimos en México, que debido a nuestra cercanía, dependencia y hoy desprecio de los Estados Unidos, se suma el aumento a las gasolinas y la inflación que estaremos viendo en los próximos meses, y que aunado a la escalada del dólar, no nos auguran lo mejor de los tiempos.

Incluso debo confesar que la persona que me asesora en temas económicos, cuyo optimismo casi siempre se cumple, hoy se encuentra tan sacado de onda como el resto de los mexicanos.

En este punto seguramente muchas agencias, despachos y diseñadores nos encontramos haciendo cuentas para ajustar nuestros precios, de tal forma que logremos salir a flote sin poner en riesgo que nuestros clientes emprendan la huida hacia lugares menos caros.

La pregunta es qué nos depara el futuro y cuál será la mejor estrategia que podemos tener para los meses que vienen: ¿subir costos? ¿despedir empleados? ¿Piratear la suite de Adobe? ¿Cancelar Netflix?

Aquí algunas propuestas alternas que nos podrán ayudar para planear mejor en los días por venir.

1. Busca nuevos clientes, haz solo los ajustes requeridos
Sonará un poco cliché. Pero si algo he aprendido en estos años es que resulta prácticamente imposible subirle los costos a los clientes que tenemos actualmente. Nuestro primer cliente, a quien le cobramos muy bajo, nunca aceptará un ajuste en nuestros servicios del 100%. La mejor forma de cobrar más es hacerlo a nuevos clientes, aquellos que vamos ganando gracias a recomendaciones y —quiero pensar— a una cuidadosa estrategia de mercadotecnia.

Quizá podrás hacer ajustes de costos, pero piensa en el porcentaje de aumentos que salarios que estará planteando tu cliente este año, es quizá el mismo porcentaje oficial reportado por la inflación. Tu cliente estará de acuerdo en el ajuste más fácilmente si viene emparejado a datos oficiales.

Considera la oportunidad que implica un nuevo cliente. Seguramente habrá muchos buscando agencias, despachos y diseñadores debido a que no leyeron esta columna y están aumentando sus precios desmedidamente. Siempre habrá un diseñador que cobre más que tú y otro que cobre menos. Y siempre habrá un cliente que pague mejor que el tuyo y otro que no lo haga.

2. Es el momento de especializarte
Seas agencia o freelance, una especialización siempre resultará más interesante para cualquier cliente. Podrás pensar que estás reduciendo tu abanico de clientes potenciales, pero especializarte es muestra de madurez y experiencia. deja que los recién egresados se encarguen del trabajo duro de buscar clientes para hacer «lo que sea» y concéntrate en explotar tus habilidades y las cosas que haces mejor. Incluso si requieres algún curso o taller para refinar tus habilidades, hoy en día la oferta en nuestro país ha crecido así como la gama de precios por los mismos.

3. Voltea hacia afuera
Imagina en lo atractivo que resultarás ahora para clientes en el extranjero. El trabajo de diseño son de las pocas profesiones que permiten el trato a distancia y cobrar en billetes verdes será tan bueno para ti, como para quienes pagan en dólares o en euros, especialmente si tu trabajo tiene relación directa con el desarrollo de aplicaciones web o ligadas directamente a la red.

4. ¿Cobrar en dólares?
Esto me lo planteó un amigo hace tiempo y me ha resultado muy conveniente. Obviamente a mis clientes no les cotizo ni cobro en dólares, pero mis listas de precios se ajustan fácilmente con tan solo actualizar el tipo de cambio interbancario. En sí, la gran mayoría de los profesionistas en otras ramas lo hacen, como los abogados o los contadores, que quizá hasta indirectamente fijan sus horas de trabajo de acuerdo a la paridad. Ello te podrá ayudar a no estar desactualizado ni con costos caducos.

5. Aprovecha el río revuelto
Como lo dice el punto 1, estaremos entrando en una época en la cual habrá mucho movimiento, lamentablemente veremos quebrar empresas, pero como en cualquier crisis o ataque zombi, el chiste es no quedarse quieto. Recuerda que el cambio es la única constante y solo muere quien hace siempre lo mismo.

Y feliz 2017. Podría ser tu año.