Guía para salir temprano del trabajo: descubriendo los atajos

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La siguiente imagen es todo un cliché: un tipo vestido sin el mayor cuidado, sentado frente a un escritorio lleno de papeles, plumas y lápices, un teclado que apenas y se asoma y el espacio mínimo para mover un ratón, iluminado por una lámpara y un monitor de 27 pulgadas. Se alcanza a ver un reloj-despertador de leds que muestra lo tarde que es, a punto de amanecer.

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Normalmente se trata de un diseñador que debe entregar algún proyecto a primera hora del día siguiente, muchos sentirán ese orgullo de pertenecer a esa clase de trasnochadores que encuentran a su musa siempre después de medianoche, pero la realidad, es que después de haber repetido la misma posición desde las 9 de la mañana, nuestro cuerpo ya no da, lo único que queremos es cama.

Yo me considero de esos sujetos que odian desvelarse trabajando, a mis musas no las dejan salir de noche así que debo tomar lo que viene a la mano mientras aún haya luz. Igualmente, no me gusta estar en la oficina cuando ya es oscuro, así que como forma de selección natural he desarrollado una rara habilidad para buscar la forma de sacar el trabajo lo más rápido posible, y me he dado cuenta que muchas veces los trabajos pueden terminarse antes sin la necesidad de tanta violencia, por ello, a continuación me permito recomendarles algunos consejos a través de esta columna que a veces se tornará temática, como hoy, que hablaremos de los atajos o shortcuts para no perder tiempo que podríamos aprovechar en cualquier otra cosa:

Los atajos explicados con manzanas

Los atajos, conocidos en la jerga de diseño por su nombre en inglés «shortcuts», son la combinación de comandos para ejercer una tarea específica sin necesidad de recorrer a los menús en la parte superior del programa. Ya sé que está de más decirlo, pero la cantidad de diseñadores que los ocupa es proporcional a los clientes que pagan adelantos. Todo comienza con la famosa tecla que ya no existe: la «manzana» (para algunos «manzanita»), ubicada donde hoy se posiciona la de «comando».

Existen algunos que son del dominio público, y que ejercen la misma función en casi cualquier programa: Manzana-X, -V y -C para las tareas básicas de cortar, pegar y copiar —el famoso copy-paste—, seguido algunas otras universales: Manzana-S para guardar, -O para abrir, -W para cerrar el documento y -Q para salir del programa. En un tercer nivel las que no todos conocen, justo donde comienza a visualizarse quienes aprecian este mundo de la alta velocidad en el diseño: Manzana-A para seleccionar todo lo seleccionable, -H para ocultar el programa, -G para agrupar y -F para buscar.

Donde comienza a salir el cobre de quienes tienen mucho tiempo trabajando en ésto, o que pasan de programas en programas, es la personalización de atajos. Ustedes pueden crear sus propios comandos para aquellas tareas que repiten mucho y que para Adobe o Apple no resultan demasiado populares para asignarles uno. En mi caso, por ejemplo, odio que algunos comandos se encuentren en las teclas de comillas, más o menos, porque estas teclas pueden variar de teclado en teclado. Para mí, algo básico es mover objetos al frente o enviarlos atrás, tanto de InDesign como Illustrator, por ello, siempre les asigno los mismos comandos: F5 y F6 correspondientemente.

Ustedes pueden hacer lo mismo, pueden personalizar el bloqueo de guías, la vista previa o aplastar la imagen en un solo layer. En todos los casos este menú casi siempre se encuentra en Editar bajo el nombre de «Keyoboard Shortcuts» o «Atajos del teclado» (varía de programa en programa, pero la esencia es la misma).

Si ustedes hacen la prueba y comienzan a usar los comandos para ejecutar sus tareas, poco a poco de darán cuenta cómo se llenan del superpoder de trabajar más rápido y salir de la oficina mientras aún es de día.