La arquitectura es una profesión peligrosa

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Suele decirse que los estudiantes de arquitectura tienen una de las tasas de desempleo más alta entre todos los graduados universitarios. Pero, ¿es esta la razón que (des)alienta, a una persona a estudiar arquitectura? ¿Qué otras razones se esconden debajo de la elección de ser arquitecto? A continuación, intentaré considerar los beneficios de la carrera de un arquitecto.

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En primer lugar, buscando una razón mediocre y trivial, descubriremos que ser arquitecto es cool. Los arquitectos crean cosas de carácter monumental y útil, ocupándose de la intersección entre el arte y la tecnología. Existen arquitectos que parecen celebridades y se crea una imagen a partir de ellos, logrando que cualquier otra profesión lo envidie. En otras palabras, como dijo alguna vez Frank Lloyd Wright, “lo único malo de la arquitectura son los arquitectos”.

Ser cool puede sonar tonto pero, en cierto modo, lo que refleja es la versatilidad del trabajo diario de un arquitecto en relación a otros puestos de trabajo. Un arquitecto puede ser un diseñador, un dibujante, un escritor, un director de obra, un urbanista así como también puede desarrollarse en la gestión inmobiliaria o en la producción de tecnología y materiales vinculados a la producción, entre muchas otras cosas. Pero todo forma parte de una carrera integrada.

En segundo lugar, la variedad mencionada se encuentra ligada a la gama de lugares de trabajo. La flexibilidad inherente a ser arquitecto es uno de los muchos atributos positivos. Al trabajar en plazos medidos en semanas y meses, puede ejercerse deliberadamente, con tiempo para evaluar las posibilidades de las distintas opciones.

Pero otro problema suele ser la compensación. A pesar de que los arquitectos se encuentren entre los profesionales peor pagados, es posible que en el mayor de los casos ganen lo suficiente como para tener una vida razonable. No fue hace tanto tiempo que el único lugar donde podía encontrarse un arquitecto era en su oficina o en un sitio de trabajo. Sin embargo, gracias al avance de la Internet, uno puede encontrar un gran número de arquitectos en línea, proporcionando sus conocimientos y servicios a clientes de todo el mundo. Hoy en día, hay una vasta cantidad de servicios de arquitectos en línea que sirven a las necesidades de clientes de todo el mundo.

Ahora bien, yendo al punto central de la cuestión, es probable que descubramos en la arquitectura una vocación y no un trabajo. La elección de ser arquitecto puede no ser racional en tanto y en cuanto, como es una forma de amor, quejarse del sueldo o de las crisis económicas no son condición suficiente para disuadirlo a uno de su camino, es decir que, como afirmó Tadao Ando, “para ser arquitecto hace falta tener un sueño, ideales y la energía física para mantenerlo (…)”.