Las 3 etapas de madurez del diseño

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Para todos el comienzo es diferente, para algunos se da mientras se es pequeño al rayar las paredes del hogar, otros colorean libros, mientas que otros descubren la vocación hacia el diseño cuando se es mayor al utilizar los programas y herramientas como photoshop, asistiendo a clases de pintura por las tardes o leyendo blogs en internet. Algunos hacen de ese hobby una profesión y un estilo de vida.

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Para algunos es más fácil decidirse a estudiar diseño que para otros, ya que para muchos el gusto se desarrolla y se descubre en las clases, pero las etapas por las que atraviesa una persona generalmente siempre serán las mismas, pero eso, sí, el ser diseñador siempre será un orgullo y algo para presumir todo el tiempo.

Mientras que algunos por el siempre hecho de saber manejar Photoshop o Illustrator se autoproclaman diseñadores, otros se enojan por arruinar y poner en desventaja la profesión, ya que el ser diseñador no es solo saberse el nombre de los representante o el saber manejar los software, sino que es una habilidad que requiere de creatividad y un gran respeto, así como no todos pueden operar un corazón, no todos pueden crear un logotipo.

Las etapas del diseño después de terminar la carrera pueden variar, todo depende de la especialidad que se tome, pero la mayoría de las veces siempre se presentan tres diferentes etapas por las que todo diseñador atraviesa hasta alcanzar la madurez profesional, etapas señaladas por la diseñadora Kendra Gaines y que aquí te las presentamos:

Etapa 1: El diseño como decoración

Esta etapa es de emoción de pertenecer a un grupo selecto de personas, todos las atraviesan, sobre todo aquellos que son autodidactas y proclaman a sí mismo diseñadores. El diseño se ve como algo que adorna las redes sociales, como un cartel “bonito” o llamativo o como un logotipo en tendencia. Aquí las habilidades no importa, lo que importa es el nivel de concentración y responsabilidad para aceptar aprender nuevas cosas y no creer que ya se sabe todo, sobre todo cuando se sale de la escuela y se entra a un primer trabajo. La ignorancia es felicidad, no hay reglas excepto divertirse y dejar que la imaginación fluya.

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Etapa 2: El diseño como descubrimiento

Para llegar a esta etapa, la mayoría ya atravesó la primera, son muy pocos los que llegan directamente. Aquí el diseño ya se aprecia como algo formal, se ha trabajado con clientes reales y el portafolio ha incrementando, todo es más serio y no todo es saber utilizar photoshop para buscar trabajo. Esta etapa es de descubrimiento, conocer lo que es realmente el diseño y comprenderlo.
Ya no solo es diseñar volantes, invitaciones para fiestas o logotipos gratis, se busca que el trabajo ofrezca soluciones a los demás y que lo disfruten. Se experimentan las diferentes ramas del diseño hasta descubrir cual es en la que realmente se busca para un enfoque permanente. Si bien este es una etapa intermedia en la que se aprende a respetar a la comunidad de diseño un poco más por su ayuda y la forma de arte.

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Etapa 3: El diseño como comunicación

Ahora que el panorama es más amplio, queda claro que nadie puede llegar a este punto sin haber pasado los otro dos anteriores. Como diseñadores ya se conoce el nicho de mercado que se busca y las investigaciones previas a los proyectos son más elaboradas, el diseñador maduro es capaz de diseñar con creatividad, así como con programas digitales y conocimientos básicos. Aquí se aprecia el diseño no solo como algo decorativo, sino como un medio para comunicarse de manera efectiva y para obtener un punto deseado. Durante esta etapa el diseño se respira por todas partes, la admiración al detalle incrementa y las referencias persiguen. Aquí el diseñador se vuelve un directorio de conocimientos la cual es abierta por todos. La compresión es vital para alcanzar la madurez, pero sobre todo el no cerrarse a aprender cosas nuevas y jugar con las pasadas.

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