EE.UU. devolvió a México dos piezas arqueológicas robadas en los 60s

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El gobierno de los Estados Unidos de América devolvió a México dos piezas arqueológicas robadas de un asentamiento cultural ubicado en la Planicie Central de México durante el Período Clásico Mesoamericano (200-700 d.C.), el diseño de ambas figurillas es similar al estilo teotihuacano, y aunque fueron sacadas de su contexto, aún proporcionan mucha información.

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En un acto protocolario realizado el 9 de abril en la embajada estadounidense en el país, se realizó la devolución de los objetos elaborados en barro modelado que fue posible gracias a la cooperación bilateral establecida mediante la Embajada de Estados Unidos, con la Fiscalía General de República, y las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Cultura (SC), además del apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien fue responsable de confirmar la autenticidad y resguardar los bienes prehispánicos.

Dicho acto demuestra el compromiso de ambas nociones por luchar contra el robo o extracción ilícita de bienes culturales. De acuerdo a información de la Oficina Federal de Investigación (FBI), las figurillas fueron rescatadas gracias a una investigación llevada a cabo en contra del ciudadano estadounidense Don Miller, quien en los años 60s y 70s participó en actividades arqueológicas en distintos países, en las cuales robaba piezas de forma irresponsable, sin ningún permiso o registro, para después ser trasladadas su casa, en la cual se encontraron 42 mil piezas de valor cultural, siete mil de las cuales se cree fueron sustraídas ilegalmente de países como  China, Canadá, Irak, Perú y México, entre otros.

El arqueólogo Omar Silis García, de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas del INAH, registró las piezas que poseía Don Miller y dictaminó que sólo ese par pertenecía al territorio mexicano. Aunque se perdió la información de su ubicación y el contexto en el que se encontraron, las figurillas reflejan rasgos físicos, vestimentas y ornamentos de los pobladores de Teotihuacán, por lo que su devolución es muy significativo para la historia del país.