Si estás listo para invertir en bienes raíces, deberías considerar un crédito hipotecario

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Un crédito hipotecario puede ser un gran apoyo al momento de cumplir las metas de inversión inmobiliaria, pero no es una ayuda que deba usarse a la ligera.
Foto: Bigstock

Para realizar una inversión inmobiliaria, hay muchos elementos que se deben tomar en cuenta. Sin embargo, uno de los más importantes es de dónde saldrán los fondos para el proyecto. Ya en otras ocasiones se han realizado estimados de cuánto dinero debería destinar la gente para bienes raíces. Al mismo tiempo, muchos individuos podrían requerir o agradecer un poco de apoyo financiero adicional. En este sentido, el crédito hipotecario es una opción atractiva. 

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A pesar de ser una herramienta de apoyo, el crédito hipotecario no es algo que deba tomarse a la ligera. Así como otras utilidades financieras, su función es reducir la carga económica de ciertos proyectos de largo plazo. Sin embargo, los individuos deben procurar que el plan que elijan no supere su capacidad de pago. De lo contrario, pueden terminar con una significativa deuda con un banco. Y, en el peor de los casos, perder por completo su propiedad inmueble.

En este contexto, ¿qué deben tener en cuenta las personas al tramitar un crédito hipotecario? Jorge Letayf, director de mercadotecnia de RE/MAX México, identifica cinco puntos clave:

Capacidad de desembolso

Según Letayf, el primer paso es identificar cuánto se puede pagar mensualmente del crédito hipotecario. Esta capacidad de desembolso se calcula restando los gastos e ingresos fijos de los últimos seis meses. Después, la cantidad debe dividirse entre seis y multiplicarse por 0.25. La cifra final no puede superar el 25 por ciento de los ingresos mensuales totales.

Tramitar el crédito, encontrar la casa después

El experto de RE/MAX reafirma que primero se debe encontrar un crédito que no supere la capacidad de desembolso. Ya con estos límites establecidos, de puede encontrar un proyecto inmobiliario que se ajuste a las posibilidades. De lo contrario, se puede incurrir en una situación que comprometa la estabilidad económica a futuro.

Considerar costos post-compra

Una vez que se adquiere el proyecto inmobiliario, no solo se debe pagar el crédito. Las personas también tienen que tomar en cuenta otros gastos. Por ejemplo, mudanzas o cuotas de mantenimiento. Si no se contemplan, pueden rebasar las posibilidades financieras de las personas.

Tasas de interés y amortización, mensualidades y CAT

Muchas personas tienden a omitir estos conceptos al firmar un trato con el banco. Sin embargo, estas cifras son cruciales para calcular el costo real del crédito hipotecario. De no considerarlos, pueden llegar a surgir pagos “sorpresa” que no se tenían contemplados.

Gastos de contratación

Hay servicios relacionados al crédito hipotecario que no están incluidos en pago del mismo. Por ejemplo, las personas deben incurrir en gastos notariales, avalúos y comisiones. Así como el resto de los costos post-compra, implican una inversión adicional que puede ser considerable.