Tras bambalinas: los procesos de contratación

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Siempre he dicho que existe una persona ideal para cada trabajo, el problema es encontrarla; y de igual forma, siempre existe un trabajo ideal para ti, el problema es que lo encuentres.

ARTICULO MARIO BALCAZAR

En el ínter, hay un proceso de búsqueda y selección que a veces puede resultar en el mismísimo infierno para ambas partes. Quizá solamente hemos visto lo que sucede del lado de quien busca y cuando no nos llaman pensamos lo peor, en tanto del otro lado pueden suceder una serie de eventos que no nos pasan por la mente.

En nuestro estudio contratamos diseñadores con cierta frecuencia, por lo que hemos implementado un sistema de búsqueda que nos permita llegar rápidamente a nuestro objetivo: la contratación del candidato ideal. Hoy quisiera compartir un poco esta experiencia con la idea que puedan encontrar un trabajo más fácilmente, sin dolor y sin tener que ir a cuanta entrevista se encuentre abierta.

En todas las vacantes de empleo, existen situaciones perfectamente controlables por ti y otras que se te escapan de las manos. Hablemos de ellas:

Presta atención a los requisitos en el proceso

El primer motivo de descarte cuando comenzamos a recibir curricula, tiene que ver con el poco cuidado que tienen los postulantes. Hay que leer perfectamente los requisitos no solo de la vacante, sino del proceso de postulación. A veces pedimos que nos manden un correo con una clave, especialmente cuando existen dos o más vacantes abiertas y es muy difícil separar quienes van a una o a otra.

Podrá parecer muy burocrático, pero velo desde este punto de vista: si no eres capaz de seguir una indicación tan sencilla como esta, difícilmente serás tomado en cuenta para tareas más complejas.

Por otro lado, imagina que de repente aparezcan en tu bandeja de entrada 100 solicitudes con archivos adjuntos que rebasan los 10 MB, tu correo se verá completamente saturado. No es solo recibirlos, sino archivarlos. Por ello se pide que tanto los CVs como los portafolios no sean muy grandes, para poder descargarlos, consultarlos y archivarlos. Piensa que quizá del otro lado está una persona con una computadora no tan potente para abrir un portafolio de 20 MB fácilmente, además que resulta otra prueba importante para corroborar el profesionalismo del postulante. ¿No te importa estar enviando un documento de 15 MB cuando te piden no hacerlo? Quizá no merezcas ser llamado para una entrevista.

Lo mismo puede suceder cuando te solicitan explícitamente que manden un documento PDF. Puedes tener tu portafolio en Behance o en tu propio sitio, lo cual siempre es recomendable y práctico, pero si el reclutador de Recursos Humanos lo debe hacer es filtrar los mejores CVs para dárselos a quien solicita la vacante, se vuelve muy difícil asociar un portafolio en línea con una serie de documentos que pueden ser archivados perfectamente en una carpeta —sea digital o física—.

El valor de la comunicación

Vamos a suponer que lo que más importa para cierta vacante es la experiencia, piden más de dos años para el puesto; hay otros requisitos como manejo de programas, disposición de tiempo y capacidades de trabajo en equipo. Lo primero que va a buscar quien te lea será la experiencia que tienes y el tiempo que te has desempeñado. Si no lo encuentra fácilmente, podrá ser que tu curriculum esté superbien diseñado, que las gráficas de manejo de programas sea una innovación y derroches originalidad, corres el riesgo de quedar fuera.

Alguien que debe revisar muchos CVs difícilmente se detendrá a leer entrelíneas si cumples con los requisitos, simplemente lo pasará de largo.

Puedes diseñar un CV bien hecho que sea flexible para editar de acuerdo a lo que se pide en su momento, pero creo que vale más ser claro en la información que manejas. A veces podemos confundir y pensar que un buen diseño descansa en la originalidad de las gráficas, pero es realmente la facilidad de comunicación lo que más importa (obviamente bien diseñado).

Sé atento, busca lo que quieres

Muchos diseñadores optan por lanzar tiros al aire y se postulan en cuanta vacante encuentran. Este es un problema si lo ves a gran escala. Imagina por un momento que desaparezcan los filtros de Facebook y en tu muro estén todos los posts del mundo. Resultaría imposible concentrarte en uno.

Esto también podría pasar si no eres lo suficientemente específico en lo que haces o en tu área de especialización. Tu CV corre el riesgo de dar una impresión errónea o vaga sobre tu experiencia o fortalezas y quedar descartado rápidamente. Especialmente si ya tienes cierto camino recorrido, haz incapié en ello, después de 5 años trabajando hay cosas mucho más relevantes que tu manejo de paquetería como puede ser tu liderazgo o tu control sobre situaciones difíciles. Haz que ello cuente y dale la jerarquía que merece.

Si por el contrario, tu experiencia es muy poca o nula, enfócate en lo que puedes llegar a hacer. Todos, el 100% de los diseñadores saben usar Illustrator y Photoshop, no le des tanta relevancia a ello, mejor di lo que hacer mejor que nadie, tu elemento diferenciador.

Algunas cosas no están bajo tu control

Seguramente te ha pasado que todo está bien: tu cv es muy claro y encajas perfectamente con el perfil que buscas, pero la llamada nunca llega. Es cuando pensamos que hay algo mal en nosotros, que no servimos para nada y que nunca encontraremos un buen trabajo. Lamentablemente hay veces que puedes quedar fuera por circunstancias fuera de tu control.
¿La razón? Pueden ser muchas, como la compatibilidad de los postulantes contra las características del empleo. En este punto no se trata de ser bueno o suficiente, sino de empatar las características de los dos, no siempre se requiere el mismo perfil, experiencia, ubicación o carácter. Permítanme ahondar un poco en este punto:

Quizá el empleo es al sur de la ciudad e implica que muchas veces tendrás que quedarte hasta tarde en la oficina, por lo que si vives al norte, podrías ser descartado por esa sencilla razón. Toma nota que no se trata de tu capacidad como diseñador en lo absoluto, sino de un elemento ajeno fuera de tu control. Simplemente no aplicas para esa posición, a menos que especifiques en tu CV que estás dispuesto a mover tu residencia para quedar cerca.

Puede darse el caso que estén buscando a un diseñador que tenga que lidiar con un jefe muy difícil —obviamente tú no sabes eso y tampoco lo verás en la publicación—, así que si tu CV da a entender que tienes poca tolerancia a la frustración, pues obviamente pasarás a la lista de los desechados. Un motivo más que no tiene nada que ver con tus destrezas o profesionalismo. Un reclutador puede darse cuenta de ello con mucha facilidad, aunque no implica que tengas algo mal. Podría suceder lo mismo al revés, un jefe demasiado bonachón lo que menos quiere es un empleado con carácter fuerte. Podrás creer que es injusto, pero a final de cuentas lo que se busca es un diseñador- persona con características. No podemos ser compatibles con todo el mundo o cubrir todos requisitos no visibles de un puesto de trabajo.

Sé que es difícil no frustrarse por ello, pero tampoco puede dejar de existir, nadie contrata a ciegas porque trabajamos con personas, diferentes caracteres en mismo espacio.

Los filtros siempre existen

Difícilmente quien tenga la palabra final en la contratación será la primer persona que vea tu CV, siempre existen filtros, aún en los despachos pequeños, donde alguien más revisa la curricula recién llegada. Este primer filtro no siempre es el más enterado de los detalles de la vacante. Tu objetivo primordial es que esa primer persona pase tu CV a la fase de entrevistas, lo que venga después ya será una cuestión más controlable por ti, pero debes manejar tu información de tal forma que no quedes descartado a la primera.

Existen algunos detalles que si bien no son definitorios en conseguir una entrevista, vale la pena tener en cuenta:

· Manda tu CV dirigido a quien lo solicita. Tomar todos los correos de tu directorio y enviárselos a todos juntos es una descortesía y muestra poca seriedad.
· Incluye en el cuerpo del correo una breve presentación. Cuando digo breve, me refiero a unas dos o cuatro líneas. No vuelvas a escribir tu CV, ponte del lado del reclutador y hazte las siguientes preguntas:
¿Estoy siendo claro en comunicar lo que el reclutador espera leer de mí?
¿Estoy llamando su atención de forma profesional?
Si me llaman a entrevista, ¿es realmente el tipo de trabajo que quiero?

Si sigues estos consejos básicos, podrás estar seguro en llegar a la fase de entrevistas, en donde podrás una impresión más precisa de lo quien eres y lo que eres capaz de hacer.