DesignLifer @ Home_ 5 consejos para tus videoconferencias

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Es horrible estar en una videoconferencia viendo la mitad de las caras de la gente, mal
iluminadas, con un fondo espantoso y de plano sin video. Hoy aquí 5 consejos rápidos para
hacer de tu junta o clase a distancia una mejor experiencia.
Ya casi daban las 4:00 de la tarde y en el chat de WhastApp aún tenía ciertas cosas que resolver con mis alumnos, antes de nuestra primer clase en línea.

—¿Qué formas de conexión han usado en otras clases?
—Blackboard, Teams, incluso WhatsApp, Zoom…
—Hagámosla por Zoom— interrumpí al reconocer alguna con la que no haía tenido problemas.

En realidad no la conocía muy bien, pero ya algunos de mis clientes me habían pedido una que otra videoconferencia.
Me sorprendió la facilidad de uso, la agilidad de manejar a tanta gente en una pantalla sin la necesidad de devorar la limitada capacidad del internet. Así transcurrió la primer sesión remota que tuve como maestro desde aquella semana de 2009, donde la Influenza H1N1 cobró una semana de clases en total vacío.
Eran los primeros días de la cuarentena, y la gente apenas estaba organizándose para tener sesiones en línea. Me fijé en los programas de debate cómo se las estaban ingeniando, por Zoom, Skype y alguna que otra plataforma que no logré reconocer. Lo que realmente llamó mi atención, fue el grado de improvisación que predominaba en experimentados comunicólogos que llevan décadas apareciendo al aire. Malas iluminaciones, el jugo de naranja que se asoma, el encuadre defectuoso y los audífonos puestos sin ningún cuidado.

Y no fue solo una vez, sino hasta después de una semana ya por fin el programa de Televisa Tercer Grado metió un poco de orden. Los periodistas con fondos mejor planeados, no tan cerca de la cámara y con un sentido mucho más estudiado de la estética y la calidad de video pude ver los primeros avances.
Por ello, y aun sin ser un experto en temas de transmisión, les dejo algunos puntos que
considero importantes revisen cuando hagan su próxima transmisión por cualquier plataforma de videoconferencia.

1/ Iluminación. Nunca atrás de las ventanas
Uno se deja llevar por la idea que las ventanas dan muy buena iluminación. No hay nada como una tranmisión con luz natural, solo que la mayoría de la gente comete el gravísimo error de ponerse a espaldas de ellas, provocando que la imagen se vea a contraluz. Busca mejor que quede viendo hacia ti, de esa forma sacarás más provecho a la luz natural. Igual si lo haces con lámparas, que queden adelante de ti, no atrás.

2/ El fondo por favor, sin la ropa sucia
En una casa chica donde 4 personas deben estar conectadas, es imprescindible la reclusión en el cuarto de cada quien. Gracias a zoom conoczco salas, cocinas, recámaras y casas completas, y estoy en condiciones de afirmar que menos de la mitad tiene el mínimo cuidado del fondo.
Debes hacer consciente de qué hay detrás de ti, no dejes la ropa, comida o cualquier otro
distractor que haga tu toma una vergüenza. Mejor busca un fondo con cuadros, libros o
simplemente una pared blanca que no distraiga.

3/ Encuadre, cuánta gripa traes
Es impresionante la cantidad de fosas nasales que uno ve en las transmisiones, poner el móvil a la altura de la mesa y verla hacia abajo provoca que uno pueda determinar cuánta gripa traes en este momento. También cuando se usan lap tops, las inclinación de la pantalla suele hacer malas jugadas, de tal forma que solo aperece la mitad de la cara. Procura colocar la cámara de tal forma que tu cara aparezca completa, bien iluminada, y aléjate lo más posible d ela cámara, darás una mejor perspectiva.

4/ Usa video, bañate
Uno de los consejos que los expertos dan en estos momentos de cuarentena, es tener una
rutina para evitar que tengas que vestirte momentos antes de tu junta de las 4 de la tarde. No está padre tener reuniones con solo nombres en los recuadros donde deben ir las caras. Quizá esto sea como la inauguración de un nuevo código de etiqueta, pero hazte presente, arréglate bien, da tu mejor cara.

5/ Mándales este artículo a tus colegas
No para hacerme publicidad —bueno fuera—, más bien, para que tu experiencia en esa junta sea mejor, y que aunque tú sigas estos consejos al pie de la regla, no tengas que soportar ver a tus colegas mal iluminados, con la mitad de la cara y el refresco atrás de ellos.