Cómo distinguir a un buen diseñador de un mal diseñador: 3 factores

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Como en toda profesión, existen las personas que se caracterizan por ejercer a la perfección su trabajo, por querer aprender más y entregar todo a tiempo. Pero también es verdad que existen las personas que denigran las profesiones, aquellos que roban, mienten y se esconden. Este tipo de casos también se presentan dentro de la profesión del diseño.

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Es muy fácil dejarse enredar por las palabras de una persona, pero es más fácil caer por sus falsos portafolios. Para reconocer a esos diseñadores que hacen de la profesión un plagio y opacan a los verdaderamente buenos, a continuación, te presentamos tres factores que te harán identificarlos, sobre todo durante en una entrevista de trabajo.

01. El buen diseñador no miente sobre su trabajos anteriores

Para asegurar una entrevista de trabajo previa, hay que llamar a los trabajos anteriores que se mencionen dentro del curriculum, ya que en muchas ocasiones se inventan puestos para impresionar con los altos años de experiencia y poder pedir un sueldo alto. De igual manera, es recomendable pedir las cartas de recomendación, aunque sea una.

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02. El buen diseñador no hace plagios

Antes que todo, como artista se es muy fácil encontrar la inspiración en materiales del pasado, pero eso no significa que se tenga que hacer una réplica exacta o cínicamente incluir una pieza de alguien más dentro de la carpeta de presentación. Un mal diseñador es aquel que se hace de recursos ajenos y carece de creatividad, o simplemente es perezoso, lo cual se notará de inmediato al darle un puesto dentro de una empresa.

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03. El buen diseñador no alardea sobre su trabajo todo el tiempo

No está demás querer impresionar a alguien con el trabajo realizado, el hablar sobre las capacidades, las experiencias, el manejo de aplicaciones o de las publicaciones en las que se ha participado, pero el egocentrismo, el decir “yo” todo el tiempo, hace que la credibilidad y valor de un diseñador baje al no demostrar una pizca de humildad. El buen diseñador es centrado, directo y se enfoca en decir lo que él quiere aportar y lo que quiere aprender.

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