El valor del #diseño: la inédita protesta de un creativo en #España / Parte II

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Xosé Teiga, el creativo de Galicia, España, prendió fugo a su propia obra. Sólo quedaron unos cuantos ejemplares con los que busca demostrar que el diseño gráfico puede ofrecer más, pero, ¿la falta de apoyo sólo afecta a España o a más países?

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Paredro acudió con Teiga para conocer si considera que la falta de apoyo a los pequeños estudios de diseño gráfico o a los diseñadores independientes es generalizada o sólo sucede en su país.

“En España es más acentuado, pero en otras partes del mundo también sucede. Por ejemplo, ocurre en Portugal, en Italia, en algunas zonas de América Latina”, dijo el creativo, “pero España es el ‘rey’”

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Teiga aseguró que esta problemática se agravó a raíz de los problemas económicos por los que atravesó la península ibérica en los últimos años: “con la crisis, esos apoyos eran casi inexistentes antes, ahora son muchos menos. Es un problema cultural.”

“Por ejemplo, si hablamos de otras regiones de España, la cosa cambia.” Para Cataluña “el diseño es casi una ‘denominación de origen’ y lo apoyan como algo prioritario dentro de la cultura, puedo hacer referencia al Museo del diseño en Barcelona, el único museo de diseño que existe en España. Países europeos más pequeños como Holanda, Bélgica, Suecia, Finlandia… tienen instituciones que sirven para darle la importancia que merece nuestra profesión.”

La masificación

Xosé Teiga afirma que “el problema principal es la masificación en el diseño, arte y demás especialidades artísticas, que de forma irresponsable desde la universidades y escuelas de diseño, se gradúan más profesionales anualmente de lo que el mercado puede absorber en 5 años, por tanto esto genera que el mercado sea cada vez más precario para todos”.

“La masificación y el intrusismo hacen que se pierda el interés por parte de las instituciones con respecto al diseño”, agregó. Sin embargo, el creativo español también considera que la situación en el resto de Europa es diferente, pues hay menos graduados en diseño, lo cual les da mejores oportunidades laborales y apoyos.

Sin título

La unión hace la fuerza

Ante tal situación ¿cómo se puede solucionar? Teiga asegura que agruparse puede ser una solución, pero descarta totalmente una nueva asociación de diseñadores, por que generalmente se desvirtua su trabajo para “no llevarle la contraria al estado, (que es el que les subvenciona”.

Otra posible salida es controlar la intrusión, como él le llama, es decir, cuando un arquitecto o egresado a las artes, es contratado para hacer diseño gráfico, situación frecuente en España: “debería haber un control profesional desde las instituciones, si no los que de verdad estamos en esto por vocación, no podremos vivir de nuestro trabajo en el futuro.”

Hasta el momento la respuesta a Austere, como se llama la protesta, ha tenido una buena respuesta que se ha traducido en visitas a la exposición, publicaciones en revistas digitales nacionales, periódicos, seguidores en las redes sociales y vistas al video que documenta la quema de su obra.

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“Lo he hecho por convicción, por hacer algo que valga la pena, y por comprometerme con nuestra profesión. Quizás lo peor de todo es que los propios diseñadores no hacen nada para que las cosas cambien y yo me he decidido a hacer algo. Mi conciencia queda tranquila. Siempre escucho a todo el mundo quejarse, pero nadie hace nada.”

Ahora las preguntas está en aire ¿qué hace cada diseñador por defender sus ideas, sus diseños? ¿Cuál es verdadero valor del diseño?