“No”, una palabra difícil en el diseño (y en cualquier ámbito)

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man wearing a suit sitting in a table showing a signboard with the word no written in it

Si bien la palabra “no” puede significar conflicto, también te da la posibilidad de replantear cualquier proyecto de diseño y mejorarlo sustancialmente.

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Imagina que has hecho todo el trabajo que el cliente te encargó, con los términos convenidos previamente y en el tiempo pactado… a pesar de todo el esfuerzo el cliente te dice, al ver el resultado final, sencillamente “no me gusta” ó “no hay trato”.

Seguramente el estrés ya te hizo presa, pero en vez de cerrarte y lamentarte, ¿por qué no le ves el lado positivo? Te presentamos algunas consideraciones que deberías planetarte cada vez que el cliente te dice “no”

1.- La negativa del cliente se puede tomar como una posibilidad para profundizar en el problema, es una oportunidad para aprender sobre cómo buscar soluciones (y para adiestrarte con clientes difíciles).

2.- El no del cliente puede significar sencillamente que no le resulta claro el mensaje visual que le propones, muy probablemente él es un experto en su rama y conoce a sus audiencias, si para él no es claro el mensaje, seguramente para sus clientes potenciales tampoco lo será, ahí la responsabilidad es de tu diseño.

3.- Si tu cliente rehusa aceptar la propuesta de diseño que le has presentado seguramente lo que hay que encontrar es un punto medio entre tu manera de trabajar y las expectativas y el expertise de tu cliente. Toma su respuesta negativa como un reto para ir en busca de las coincidencias.

4.- En otras ocasiones el no de un cliente se puede deber a su reticencia ante propuestas innovadoras que le puedas mostrar. Si es este el caso, los papeles se cambian: la negativa debe ser tuya y es el momento de utilizar tus capacidades de convencimiento para que el cliente acepte el cambio. Ahora el que debe saber decir no eres tú.

5.- El no de un cliente, en suma, puede ser visto como una oportunidad para que salgas de tu zona de confort, le des un voto de confianza a los argumentos del cliente, experimentes, conozcas nuevas técnicas y logres darle la vuelta a tu propuesta para lograr un “sí”.

Fuente: Roastbrief